El pasado domingo, 14 de diciembre, realizamos la anteúltima salida de Aitzeder en este 2025, antes de despedir el año —como es habitual— el 31 de diciembre en el Ganekogorta. En esta ocasión nos acercamos hasta los montes de Triano para recorrer la antigua zona minera, una salida que no solo nos llevaría por algunas de las cimas más representativas de la zona de Grumeran, sino que también nos permitiría conocer algunos apuntes sobre la historia de estos parajes.
La ruta comenzó algo antes de las 9 de la mañana en San Pedro de Galdames. Con el frío propio de un amanecer invernal y despejado, emprendimos el camino hacia la primera cima, el Pico La Cruz (803 m), con buen ritmo y mucho ánimo. En apenas hora y media alcanzamos la cumbre, donde la ikurriña ondeaba tensa, reflejando el intenso viento que nos acompañaría durante la primera parte del recorrido.
Tras la foto de rigor, nos dirigimos hacia la segunda cima, el Gasterantz (802 m), donde nos esperaba la primera sorpresa. Además de su icónico buzón con forma de cohete, encontramos un belén montado junto a la cima. Más adelante, cuando el hambre empezaba a apretar, intentamos resguardarnos del viento entre los cipreses que coronan la cresta. Sin embargo, el frío intenso nos empujó a buscar un claro cercano para hacer el hamaiketako y recuperar fuerzas antes de afrontar la cima más alta del recorrido: el Ganeran (822 m). Allí, el viento soplaba con tanta fuerza que apenas nos detuvimos para la foto antes de continuar la marcha.
Tras pasar junto al Pico Menor, comenzamos a cruzar zonas donde las huellas del pasado minero se hacen especialmente evidentes. En este tramo, con el poblado del Sauco como telón de fondo, recibimos una breve explicación sobre su historia y sobre la morfología del paisaje. Poco después nos acercamos al propio poblado para adentrarnos en la Mina del Sauco y descubrir un pequeño adelanto de lo que nos esperaba más adelante.
La agradable temperatura del mediodía y la ausencia de viento en el entorno minero nos animaron a adelantar el almuerzo. Además, aprovechando la cercanía de las fechas navideñas, algunas socias nos obsequiaron con diferentes turrones que terminaron de darnos fuerzas para afrontar la recta final de la ruta, que no dejaría a nadie indiferente.

Cruzamos el Mirador Katilu y llegamos hasta la impresionante Cueva de la Magdalena. Tras una breve parada, encendimos las frontales y nos adentramos en sus galerías hasta alcanzar la primera gran sala del complejo de Urallaga. “The Big One” nos dejó sin palabras —y casi sin respiración— durante unos minutos, mientras contemplábamos los tragaluces que confieren a esta cavidad de 90 metros de altura una apariencia propia de una catedral.
Tras abandonar la gruta, retomamos nuestro camino hacia el pueblo de Atxuriaga, desde donde el autobús nos acercaría de nuevo a Bilbao.
En este enlace os iremos dejando algunas de las fotos. ¡Esperamos encontraros en las próximas salidas! Podéis visitar el calendario para estar informados e informadas. Asimismo, os recordamos que estamos buscando personas que se animen a dar un paso adelante en la organización de nuestras actividades para poder garantizar la continuidad de las salidas, para lo cual podéis poneros en contacto con nosotras.
Si queréis conocer algo más del club y las salidas podéis escribirnos al correo [email protected] o llamarnos al 693 772 909. También aprovechamos para invitar a todas las personas interesadas a que se hagan socias del club y, si lo desean, que se federen.
